martes, 28 de octubre de 2008

Se repite la historia: es hora de mejorar.

El comienzo del segundo acto fue similar al del primero en el sentido de que, apenas transcurridos cinco minutos de juego, habíamos vuelto a encajar dos goles en errores defensivos, y ahora el tiempo de reacción que teníamos era menor. Ya no quedaba más que lanzarle a la presión sobre el rival, y hay que advertir que nos dio buenos resultados ya que el Bar Muiño se encontró con dificultades para salir de la misma.
Sin embargo, Fortuna no se encontraba con nosotros esa noche, y, después de errar algunas claras ocasiones de gol, el rival volvía a imponer su ley y mediante un chupinazo de falta y un error de entendimiento entre Torito y un servidor, recibíamos dos nuevas dianas que dejaban, no sentenciado porque los churreros no conocemos la palabra rendición, pero sí muy en contra la contienda.
Sin embargo, uno de los aspectos positivos que se puede extraer, es que el equipo va de menos a más –quizás por ello deberíamos centrarnos en intentar entrar más concentrados y ya “calientes” en los partidos y repetir aquellas fórmulas, como la presión, que nos dan buen resultado- y, pasados los fatídicos minutos iniciales, volvimos a encimar al rival y a ponerlo contra las cuerdas, fruto del cual redujimos distancias con goles de Albertao y Javileón. No obstante, y a pesar de que contamos con alguna ocasión a mayores, el tiempo se nos echó encima y el resultado ya fue inamovible: seis a cuatro para cerrar una más que digna derrota que, visto lo visto ante un rival de cierta categoría, nos debe hacer sentir esperanzados en lograr estar en la parte alta de la tabla clasificatoria al final de la temporada.

Conclusiones generales postpartido (derivadas del núcleo duro churrero):
a) Hay que evitar errores defensivos, con lo cual se han establecido puestos fijos para cada churremiembro, estableciéndolos allí donde pueden aportar más de acuerdo con sus características.
b) La presión nos suele dar buen resultado, y es necesario no sólo planteársela como una posibilidad cuando estamos con el marcador en contra, sino como una medida a tomar en consideración desde el pitido inicial.
c) Es necesario tener bien claros ciertos aspectos tácticos como el repligue después de corner a favor, el potencial chut inmediatamente después del saque de banda o entrarle sin piedad a una chica cuando te mira repetidamente tocándose el pelo.
d) La churrería es ante todo pasión y de ello se deriva que hay que darlo todo en el campo, entrar al balón a muerte (otra conclusión es que somos un equipo blando, unas madres y unas nenas) y ser generosos a la hora de dar el cambio.

Mañana miércoles 29 de octubre, segundo partido del campeonato contra el Triko, un rival que tradicionalmente se nos ha dado bien y que, aunque sólo sea por no molestarnos en cambiar la tendencia, le debemos GANAR y DISFRUTAR.

Un beso a tod@s y con huevos al toro.

By Symon.

2 comentarios:

Capi dijo...

Ole, ole y ole...narración épica donde las haya...a partir de ahora el maracaná de negreira será un infierno cuando juguemos, la presión a la que someteremos a nuestros rivales los hará desear no habernos retado....bueno a mi me gusta automotivarme.

Saludos,

Torito dijo...

El Triko ya es historia, goleada que pudo ser mayor y un mejor despliegue táctico en el campo. Si nos colocamos bien y somos capaces de no dejar la marca en las bandas y en los corners en contra tenemos mucho ganado. Aupa Churrero!!