Hoy me tocó hacer la crónica churrera, así que daré mi subjetivo punto de vista sobre lo acaecido el día de autos: Había pasado una semana desde el comienzo de nuestra 4ª travesía por la liga nicrariense, era un lluvioso miércoles de octubre y yo me encontraba en nuestra sede social, el bar Churrería Compostela, esperando por nuestro capitán Javier mientras contemplaba por televisión como el Partizán de Belgrado daba buena cuenta del Real Madrid de baloncesto. Con unos minutos de retraso nuestro puma de Val do Dubra cruzó la puerta cargado con su bolsa de deporte negra marca "Kalenji", muy característica de los churreros. Nos despedimos de los clientes habituales del bar, los churreros de la barra y arrancamos el A3 dirección al "Hotel Peregrino", donde habíamos quedado con Jorge, nuevo fichaje churrero para esta temporada, un hombre de acción sin duda, con grandes aptitudes para el manejo del esférico. Se nos hizo rápido el trayecto, antes de las 22.00 horas ya estabámos en la grada observando cómo se las gastan los equipos de primera división. Poco a poco fueron llegando los demás churreros, Alberto comprobó su quiniela, nos cambiamos, el capitán dio unas breves instrucciones y saltamos a la pista. Si nada había cambiado con respecto a otras temporadas el Triko era un rival absequible y no podíamos desperdiciar la oportunidad de anotar en nuestro casillero la primera victoria de la temporada, la que nos daría un poco de moral y confianza en nosotros mismos y en el equipo. No podíamos fallar, lo que quizás suponía una presión añadida. Una de las conclusiones que sacamos tras el debut es que teníamos que llevar un orden, y para este partido lo teníamos más fácil ya que éramos 9 churreros disponibles, lo que suponía un cambio por cada jugador de campo, y con las posiciones de inicio que mejor se adaptan a cada uno de nosotros más o menos claras. Comenzó la contienda y ya desde el principio controlamos el ritmo del partido, sometíamos al Triko a una asfixiante presión, teníamos ocasiones y sólo era cuestión de tiempo que entrara la pelota, nuestro único rival era la ansiedad por abrir el marcador. Había quedado clara la importancia de no cometer errores defensivos (con especial mención a los repliegues) y se advertía en la pista una gran seriedad defensiva churrera, lo que conllevó a que el churreportero se aburriera bastante durante la primera parte, aunque intentamos que llegara la sexta falta para que symon pudiera lucirse bajo palos. No pudo ser y symon tuvo que esperar hasta la segunda parte para su oportunidad. Se reflejaba en el marcador un 3-0 a nuestro favor tras finalizar el primer periodo. A destacar sin duda en este primer tiempo el gol conseguido por Emilio, que logró saltar a la pista a golpe de ventolín; tras un quiebro al defensor y percatarse que el portero estaba buscando una lentilla que se le había caído brotó de sus Munich negras un disparo letal que el portero no pudo atajar debido al efecto envenenado del balón, que quiso finalmente escaparse de sus manos y besar la red. En el descanso parecíamos relajados con el marcador tan favorable, pero Javi con su cabeza fría de capitán y sensatez característica temió por un efecto Poli Ejido de nuestro rival y exigió máxima concentración. En fútbol sala cada despiste es un gol, y no debemos bajar la guardia un instante, máxime si te ha tocado ser churrero. Durante el transcurso de la segunda parte llegamos a poner el marcador 5-0, la victoria estaba en el bolsillo. Emilio se vio con fuerzas para volver a saltar a la pista y dar descanso al maradona ourensano, pero la sobredosis de ventolín tuvo efectos secundarios, no estaba metido en el partido y no finalizar una jugada propició una contra del rival con un disparo inesperado del atacante que sorprendió a la churrería y acabó en un gol que dio alas al rival. El Triko apeló a su orgullo, y tras unos minutos de acecho y de querer morir matando llegó la gran contra churrera, Emilio salió en carrera desde atrás y Alberto, más conocido en el mundo del fútbol sala como Adalberto Nunes da Silva, le dio un certero pase adelantado que el veloz jugador supo conducir hasta la portería rival y finalizar exitosamente con un ajustado tiro al palo que el portero trikense no pudo atajar. Después de esta carrera Emilio no volvería a salir del banquillo. No acabaría el partido sin llegar el showtime churrero. Para abrir boca una triangulación que acabó con una asistencia de cabeza y remate de Jorge Zidane que rozó el larguero. Hubiera sido unos de los goles de la jornada, no el mejor, que llegó con un espectacular remate de volea de Alberto. El marcador reflejó finalmente un incontestable 8-3, pero sabemos que el rival es de los más débiles de la categoría y que aún tenemos mucho que mejorar para poder luchar con los de arriba. LLegó el orden, pero aún tenemos que dar mucha más caña, compenetrarnos en ataque, colocarnos mejor, ejecutar nuestras acciones técnicas con precisión, no chupar innecesariamente, coordinarnos en la presión, hablar en el campo, finalizar las jugadas para no propiciar las fulminantes contras del rival y no cometer errores defensivos. Si nos ganan que sea sufriendo, tiene que llegar la contundencia defensiva churrera y aprovechar que este año tenemos gol (6 de media por partido). Lamentablemente creo que fue la primera victoria churrera que no celebramos, pero era tarde, el descanso se hacía necesario y Noya trabaja. Esperemos que la próxima crónica también relate una victoria de nuestro equipo, a ver a quién le toca! Saludos churreros.
By Emilinko Pantic (Caribou)