By Torito
lunes, 16 de febrero de 2009
Crónica Negra
Era un jueves lluvioso, frío, de temporal. La cosa no pintaba bien cuando karibou mandó el mail con la convokatoria. Sólo íbamos a ser 6. Pero ante la adversidad tocaba crecerse. Llegamos al pabellón y se pudo calentar (más aún con la pedazo turbina de avión aquella que ya lo podían poner por decreto en todos los pabellones). Empezó el partido y nos presionaron arriba. Al rato cogieron un balón y de un chupinazo nos engatillaron el primero. Aún no recuperados del golpe, al poco en otra jugada desafortunada nos clavan el segundo. Qué estaba pasando? los de macburger no eran en teoría asequibles? que ponen en las hamburguesas del macburguer?El caso es que llegó el penalti. El mini empujoncito que acabó con karibou en el suelo y que el árbitro vio como pena máxima. Y ahí empezó el principio de mi calvario y del peor partido de mi vida. Lo quise tirar a la derecha y me salió al medio con la consiguiente parada del portero.Luego tuvimos una serie de ocasiones en las que parecía que tenía el tobillo torcido ya que no conseguía ni siquiera ni ponerla entre los tres palos.En ese empujón fue cuando se fue entendiendo a qué jugaban ellos. Si los presionabas arriba el portero la soltaba y la gente de atrás se adelantaba y nos permitía tener ocasiones. Ocasiones que desperdicié una tras otra. Llegamos al descanso perdiendo 2 - 0 y el ánimo empezaba a decaer.La segunda parte empezó como la primera, teniendo ocasiones por un tubo y errando una tras otras desde mis botas. Pero a los 10 minutos de aguantar y seguir insistiendo, el capi se inventó una gran jugada que culminó con un golazo cruzando el balón ante la salida del portero. Acto seguido Borja lucha un balón y consigue el empate. El principio de la remontada? nada más lejos de la realidad, porque mis pies seguían atrofiados y tirando balones fuera o a las piernas del portero. Y cuando la cosa pintaba bien y los teníamos contra las cuerdas, plasss el golpe, nos marcan el tercero. Entonces me armé de valor, me fui de 2 tíos y plasss balón al palo, no era mi noche estaba claro y por mi culpa, por no definir como dios manda, llegó el último castigo en forma de gol de ellos y dejando el marcador con un doloroso 4 - 2. Esperemos todo esto se quede en una mala noche y que los churreros levantemos el vuelo, porque por ganas nos lo merecemos.
martes, 6 de enero de 2009
Nuevo Churrecalendario
NUEVO CHURRECALENDARIO
MI 28/01 - 22.30 - XALLAS
JU 05/02 - 21.00 - MACBURGUER
LU 09/02 - 21.45 - PLEXUS
MI 18/02 - 21.00 - KOPTEL
si ganamos los 3 partidos de febrero aún hay posibilidades de estar en el playoff.
MI 28/01 - 22.30 - XALLAS
JU 05/02 - 21.00 - MACBURGUER
LU 09/02 - 21.45 - PLEXUS
MI 18/02 - 21.00 - KOPTEL
si ganamos los 3 partidos de febrero aún hay posibilidades de estar en el playoff.
By Caribou
lunes, 22 de diciembre de 2008
El rival contraataca
El fútbol es fácil o complicado, según se quiera ver. Si las cosas se hacen de una manera suele salir de otra y viceversa. Cuando empezó el partido fue raro ver la gente que ataca plantada atrás y a la que defiende delante. Esto en serio que me desconcertó pero me dejó ver una posibilidad, que hablando tácticamente, puede tener alguna utililidad pero no en el tipo de partidos como el del lunes.
El caso es que empezamos jugando los 10 primeros minutos con la gente que suele marcar goles detrás y sin subir apenas y con la gente que suele dejarse la piel por el equipo jugando arriba. Con esto qué se consigue: presionar al rival arriba y bajar con el par defendiéndolo y salir con el balón controlado desde atrás y con pases cortos.
El partido estuvo igualado unos minutos hasta que llegó el primer gol en contra. Hasta esas se tuvieron un par de ocasiones que no pudimos materializar. Pero no fue hasta el segundo gol hasta que vi a qué jugaba el rival. El rival no tenía unos grandes jugadores que driblaran o tocaran bien el balón, sabían jugar juntos si, pero su arma era muy clara, velocidad y contragolpe. Ahí fueron mortales, cada contra era una ocasión o un gol, y cuando un rival te juega así hay que jugar atrás muy encerraditos y salir con latigazos también. Pero ahí es dónde fallamos, somos un equipo dónde juegan 1 y medio atrás y 2 y medio arriba y los de arriba bajan poco o no bajan y así contra equipos que juegan a la contra es muy muy difícil jugar porque te hacen lo que pasó el otro día y 3 para 2 o un 3 para 1 y te matan.
También hay que decir que las pocas ocasiones que tuvimos no quisieron entrar, hasta el gol que marcamos parecía que no quería entrar ya que la falta de alberto la paró caribou en la línea como si de un defensa se tratara con la suerte de volver a nosotros el rechace.
Esperemos que el último partido del año nos de mejores sensaciones y podamos acabar el año con una victoria que puede ser una gran ayuda moral para afrontar el próximo año.Así que me despido deseando unas felices fiestas y un feliz 2009 y con el grito de guerra que nos ayude en los próximos partidos: "Al turroooooooon"
El caso es que empezamos jugando los 10 primeros minutos con la gente que suele marcar goles detrás y sin subir apenas y con la gente que suele dejarse la piel por el equipo jugando arriba. Con esto qué se consigue: presionar al rival arriba y bajar con el par defendiéndolo y salir con el balón controlado desde atrás y con pases cortos.
El partido estuvo igualado unos minutos hasta que llegó el primer gol en contra. Hasta esas se tuvieron un par de ocasiones que no pudimos materializar. Pero no fue hasta el segundo gol hasta que vi a qué jugaba el rival. El rival no tenía unos grandes jugadores que driblaran o tocaran bien el balón, sabían jugar juntos si, pero su arma era muy clara, velocidad y contragolpe. Ahí fueron mortales, cada contra era una ocasión o un gol, y cuando un rival te juega así hay que jugar atrás muy encerraditos y salir con latigazos también. Pero ahí es dónde fallamos, somos un equipo dónde juegan 1 y medio atrás y 2 y medio arriba y los de arriba bajan poco o no bajan y así contra equipos que juegan a la contra es muy muy difícil jugar porque te hacen lo que pasó el otro día y 3 para 2 o un 3 para 1 y te matan.
También hay que decir que las pocas ocasiones que tuvimos no quisieron entrar, hasta el gol que marcamos parecía que no quería entrar ya que la falta de alberto la paró caribou en la línea como si de un defensa se tratara con la suerte de volver a nosotros el rechace.
Esperemos que el último partido del año nos de mejores sensaciones y podamos acabar el año con una victoria que puede ser una gran ayuda moral para afrontar el próximo año.Así que me despido deseando unas felices fiestas y un feliz 2009 y con el grito de guerra que nos ayude en los próximos partidos: "Al turroooooooon"
By Torito
martes, 25 de noviembre de 2008
VUELVE LA DECEPCIÓN CHURRERA
Mira que gusta jugar al fútbol (aunque no sea muy bueno) y mira que me jode perder. Pero jode más cuando tienes los recursos suficientes para ganar y no los aprovechas.
En la churrería se da la siguiente paradoja: cuando somos menos jugadores jugamos mejor, pese a que el desgaste físico aumenta exponencialmente. Por qué sucede esto? porque al ser menos somos más responsables, no tenemos el ansia de aprovechar los minutos que estamos en el campo e intentamos dosificar físicamente, lo que supone estar mejor colocados, compenetrarse más con los compañeros para achicar espacios, ser un bloque más compacto y estar más concentrados. En definitiva si somos menos jugamos más en equipo, gozamos de mayor mentalidad colectiva y la actitud mejora. Por el contrario cuando somos muchos reina la anarquía y jugamos por libre. La consecuencia es que no sabemos a qué jugamos y llegan los errores defensivos, errores que no se cometen cuando somos menos jugadores y más equipo, pese a la limitación física de no tener rotaciones.
No tengo la sensación de equipo cuando hay jugadores que van por libre. Dadas nuestras características el objetivo 1º sería no encajar goles, y a partir de la seguridad defensiva crear ocasiones y aprovechar que tenemos a un jugador que marca diferencias. Pero no podemos sacarle a partido a nuestros goles a favor cuando dejamos vendido al portero en repetidas ocasiones, cuando no replegamos al unísono, cuando no finalizamos las jugadas para evitar esos contragolpes que tanto daño nos hacen (ayer incluso nos metieron un gol de contragolpe a 2 segundos del final de la primera parte). Goles así no se pueden admitir, somos un equipo y todo el equipo repliega a la vez, todos defienden detrás del balón, todo el equipo desea evitar el gol en contra a toda costa, todo el equipo rema en la misma dirección y todos persiguen un objetivo común.
Y aunque digo estas cosas para todo el equipo en realidad los receptores son los mismos de siempre (los que ya las sabemos), porque ni siquiera la mitad del equipo está registrado en el blog (que Symon tuvo el detalle de currarselo). Eso es representativo y ya de por sí deja entrever poco interés y compromiso. Si sólo existe la mitad de compromiso en un equipo es normal que las piezas no encajen bien cuando estamos sobre la pista, sobre todo cuando nuestro equipo debe ser de corte defensivo luchador.
Ayer los churreros nos fuimos con mal sabor de boca de Negreira pese haber disputado el partido hasta final contra jugadores fuertes, pudiendo empatar en los segundos finales con sendas ocasiones de Javi y Albertao. Finalmente el marcador reflejó una nueva derrota, esta vez por 5-4. Ya no nos vamos con derrotas abultadas para casa como antaño, pero nos siguen faltando ingredientes y seguimos perdiendo. Del partido me quedo con la garra y actitud de Torito, del que también espero que aporte ideas sobre la pista acerca de cómo afrontar los partidos, ya que es conocedor del fútbol sala.
Tenemos la oportunidad de resarcirnos el jueves de la semana que viene contra el Koptel, y es nuestra última oportunidad de engancharnos a los playoffs. Si retomamos la seriedad, el orden y la motivación confío plenamente en la victoria.
Saludos churreros.
En la churrería se da la siguiente paradoja: cuando somos menos jugadores jugamos mejor, pese a que el desgaste físico aumenta exponencialmente. Por qué sucede esto? porque al ser menos somos más responsables, no tenemos el ansia de aprovechar los minutos que estamos en el campo e intentamos dosificar físicamente, lo que supone estar mejor colocados, compenetrarse más con los compañeros para achicar espacios, ser un bloque más compacto y estar más concentrados. En definitiva si somos menos jugamos más en equipo, gozamos de mayor mentalidad colectiva y la actitud mejora. Por el contrario cuando somos muchos reina la anarquía y jugamos por libre. La consecuencia es que no sabemos a qué jugamos y llegan los errores defensivos, errores que no se cometen cuando somos menos jugadores y más equipo, pese a la limitación física de no tener rotaciones.
No tengo la sensación de equipo cuando hay jugadores que van por libre. Dadas nuestras características el objetivo 1º sería no encajar goles, y a partir de la seguridad defensiva crear ocasiones y aprovechar que tenemos a un jugador que marca diferencias. Pero no podemos sacarle a partido a nuestros goles a favor cuando dejamos vendido al portero en repetidas ocasiones, cuando no replegamos al unísono, cuando no finalizamos las jugadas para evitar esos contragolpes que tanto daño nos hacen (ayer incluso nos metieron un gol de contragolpe a 2 segundos del final de la primera parte). Goles así no se pueden admitir, somos un equipo y todo el equipo repliega a la vez, todos defienden detrás del balón, todo el equipo desea evitar el gol en contra a toda costa, todo el equipo rema en la misma dirección y todos persiguen un objetivo común.
Y aunque digo estas cosas para todo el equipo en realidad los receptores son los mismos de siempre (los que ya las sabemos), porque ni siquiera la mitad del equipo está registrado en el blog (que Symon tuvo el detalle de currarselo). Eso es representativo y ya de por sí deja entrever poco interés y compromiso. Si sólo existe la mitad de compromiso en un equipo es normal que las piezas no encajen bien cuando estamos sobre la pista, sobre todo cuando nuestro equipo debe ser de corte defensivo luchador.
Ayer los churreros nos fuimos con mal sabor de boca de Negreira pese haber disputado el partido hasta final contra jugadores fuertes, pudiendo empatar en los segundos finales con sendas ocasiones de Javi y Albertao. Finalmente el marcador reflejó una nueva derrota, esta vez por 5-4. Ya no nos vamos con derrotas abultadas para casa como antaño, pero nos siguen faltando ingredientes y seguimos perdiendo. Del partido me quedo con la garra y actitud de Torito, del que también espero que aporte ideas sobre la pista acerca de cómo afrontar los partidos, ya que es conocedor del fútbol sala.
Tenemos la oportunidad de resarcirnos el jueves de la semana que viene contra el Koptel, y es nuestra última oportunidad de engancharnos a los playoffs. Si retomamos la seriedad, el orden y la motivación confío plenamente en la victoria.
Saludos churreros.
Caribou
lunes, 17 de noviembre de 2008
“Jugamos como nunca…perdimos como siempre…no, como siempre, no.”
El destino era perder, ya estaba escrito. Era un guión que sabiamos hace tiempo. Y sin embargo, decidimos soñar.
No era un día cualquiera, esperábamos que fuese la jornada de la tan ansiada confirmación de que podemos vencer, y sobre todo competir…pero de inicio los astros no se alinearon para nosotros. Las bajas iban goteando días anteriores, y durante la propia jornada, tejiendo un panorama realmente gris, que cortaba de raíz casi todas nuestras opciones.
Y la hora llegó, saltamos al pabellón en bloque, un bloque de seis jugadores, seis jugadores es mejor que cinco jugadores.
La consigna era clara, defender, destruir e intentar aprovechar las pocas oportunidades que fueran surgiendo. El rival, no es de lo mejor del campeonato, pero destilan oficio y experiencia zorra a borbotones.
El árbitro, sin mucha ansia, salvo la de querer marcharse a casa a beber una cerveza dio el pitido inicial…y el asedio no se hizo esperar...tomaron el mando del encuentro desde el inicio, y la churrería asumió el papel del Numancia en el Bernabeu. Elaboraban jugadas, que efectivamente éramos capaces de desarbolar sin muchos problemas, y zas…a la contra dimos el primer aviso, una salida rápida y un barullo final en el área rival, demostró que quizás no éramos los Harlem Globber Trotters del futbol sala, pero en ilusión ganábamos de goleada. Mediados los primeros siete minutos, después de cortar un balón de peligro, alcé la vista hacia el banquillo rival, y como acto de incredulidad volví la vista hacia nuestro banquillo, una desazón recorrió mi cuerpo, casi nos doblaban en número de efectivos. Y casi a continuación llegó el gol en contra, como no podía ser de otra manera, en una jugada bastante confusa que casi no recuerdo.
Pero la rendición tiene apellido de cobarde, y casualmente no coincidía con ninguno de los nuestros, asi que nos soltamos un poco más en ataque y empezamos a tocarla con criterio, y de ahí llegó la sorpresa, un jugada de preciosa triangulación, acabó con un centro ajustado, que a la limón entre nuestro pívot y su cierre, entro por la escuadra. El 1 – 1 campeaba en la cancha, no era un resultado esperado, pero lo mejor estaba por llegar.
Llegó el descanso, y tras un poco de terapia de grupo, volvimos a la cancha dispuestos a mantener el resultado el máximo tiempo que pudiésemos. Seguimos con solidez defensiva, no de la elegante, tampoco de la de sacar el balón jugado desde atrás, sino de aquella a la que tienen que recurrir los equipos como el nuestro, la de correr, destruir, volver a correr y volver a destruir hasta que las piernas digan basta, y un poco más allá. Y de repente, como a cámara lenta, la magia se posó por unos segundos en la pista, una recuperación de balón, permite salir como un rayo al Toro, que sin temblarle el pie, bate por bajo al portero nicrariense y casi mecenas de la competición.
Los equipos alli congregados empezaron a frotarse los ojos, nosotros empezamos a frotarnos los ojos, y comenzamos a creer en el milagro.
Y descendimos al infierno en cuestión de segundos, donde los equipos demuestran de que están hechos. Los rivales tiraron de cambios, y nosotros extenuados, dejábamos hasta la última gota de sudor por defender hasta la última pelota, fueron pasando lo minutos, y el nerviosismo rival era patente, gritos, indicaciones, tiempos muertos y cambios y más cambios, de gente que parecía haberse acabado de levantar de la cama.
Asi aguantamos casi toda la segunda parte, hasta que otra jugada confusa, nos devuelve a la realidad, el empate subía al marcador…pero era un resultado excelente, y nos volvimos a conjurar, que no iban a marcar nin un tanto más, y volvió el sufrimiento, asi durante casi 7 u 8 minutos, corriendo como si se nos fuese el sueldo en ello, dejando hasta el ultimo atisbo de fuerza en contras que bien pudieron significar una victoria…hasta que a falta de unos 40 segundos, cuando ellos estaban completamente desquiciados, un tiro rebotó en alguna persona entre la confusión del área y entró llorando en la portería…y la sensación fue horrible, casi como si perdiésemos la final del campeonato, porque fue un partido diferente, con una tensión que se podía cortar, porque ellos jamás habían pensado pasar apuros, porque contaban con los tres puntos de inicio.
No fue un partido más, quizás fue un partido entre dos equipos de bajo nivel, pero fue el más intenso que jamás disputó la Churrería, y el Quintáns lo sabía, las caras del final hablaban por si solas, las de los dos equipos.
Una vez en el vestuario, la rabia por la derrota era evidente, cada uno la disimuló como pudo, pero sin duda alguna, la intensidad, dedicación y tesón con la que nos empleamos nos hizo sentirnos inmensamente orgullosos.
Y es que la inercia nos lleva a la desgracia, pero no hay tiempo de lamentarse, es hora de desear que llegue el Koptel ya, y de cambiar el rumbo, sé que venceremos, porque simplemente es lo que vamos hacer. Es hora de cambiar la pasión por gloria.
Kisserman
No era un día cualquiera, esperábamos que fuese la jornada de la tan ansiada confirmación de que podemos vencer, y sobre todo competir…pero de inicio los astros no se alinearon para nosotros. Las bajas iban goteando días anteriores, y durante la propia jornada, tejiendo un panorama realmente gris, que cortaba de raíz casi todas nuestras opciones.
Y la hora llegó, saltamos al pabellón en bloque, un bloque de seis jugadores, seis jugadores es mejor que cinco jugadores.
La consigna era clara, defender, destruir e intentar aprovechar las pocas oportunidades que fueran surgiendo. El rival, no es de lo mejor del campeonato, pero destilan oficio y experiencia zorra a borbotones.
El árbitro, sin mucha ansia, salvo la de querer marcharse a casa a beber una cerveza dio el pitido inicial…y el asedio no se hizo esperar...tomaron el mando del encuentro desde el inicio, y la churrería asumió el papel del Numancia en el Bernabeu. Elaboraban jugadas, que efectivamente éramos capaces de desarbolar sin muchos problemas, y zas…a la contra dimos el primer aviso, una salida rápida y un barullo final en el área rival, demostró que quizás no éramos los Harlem Globber Trotters del futbol sala, pero en ilusión ganábamos de goleada. Mediados los primeros siete minutos, después de cortar un balón de peligro, alcé la vista hacia el banquillo rival, y como acto de incredulidad volví la vista hacia nuestro banquillo, una desazón recorrió mi cuerpo, casi nos doblaban en número de efectivos. Y casi a continuación llegó el gol en contra, como no podía ser de otra manera, en una jugada bastante confusa que casi no recuerdo.
Pero la rendición tiene apellido de cobarde, y casualmente no coincidía con ninguno de los nuestros, asi que nos soltamos un poco más en ataque y empezamos a tocarla con criterio, y de ahí llegó la sorpresa, un jugada de preciosa triangulación, acabó con un centro ajustado, que a la limón entre nuestro pívot y su cierre, entro por la escuadra. El 1 – 1 campeaba en la cancha, no era un resultado esperado, pero lo mejor estaba por llegar.
Llegó el descanso, y tras un poco de terapia de grupo, volvimos a la cancha dispuestos a mantener el resultado el máximo tiempo que pudiésemos. Seguimos con solidez defensiva, no de la elegante, tampoco de la de sacar el balón jugado desde atrás, sino de aquella a la que tienen que recurrir los equipos como el nuestro, la de correr, destruir, volver a correr y volver a destruir hasta que las piernas digan basta, y un poco más allá. Y de repente, como a cámara lenta, la magia se posó por unos segundos en la pista, una recuperación de balón, permite salir como un rayo al Toro, que sin temblarle el pie, bate por bajo al portero nicrariense y casi mecenas de la competición.
Los equipos alli congregados empezaron a frotarse los ojos, nosotros empezamos a frotarnos los ojos, y comenzamos a creer en el milagro.
Y descendimos al infierno en cuestión de segundos, donde los equipos demuestran de que están hechos. Los rivales tiraron de cambios, y nosotros extenuados, dejábamos hasta la última gota de sudor por defender hasta la última pelota, fueron pasando lo minutos, y el nerviosismo rival era patente, gritos, indicaciones, tiempos muertos y cambios y más cambios, de gente que parecía haberse acabado de levantar de la cama.
Asi aguantamos casi toda la segunda parte, hasta que otra jugada confusa, nos devuelve a la realidad, el empate subía al marcador…pero era un resultado excelente, y nos volvimos a conjurar, que no iban a marcar nin un tanto más, y volvió el sufrimiento, asi durante casi 7 u 8 minutos, corriendo como si se nos fuese el sueldo en ello, dejando hasta el ultimo atisbo de fuerza en contras que bien pudieron significar una victoria…hasta que a falta de unos 40 segundos, cuando ellos estaban completamente desquiciados, un tiro rebotó en alguna persona entre la confusión del área y entró llorando en la portería…y la sensación fue horrible, casi como si perdiésemos la final del campeonato, porque fue un partido diferente, con una tensión que se podía cortar, porque ellos jamás habían pensado pasar apuros, porque contaban con los tres puntos de inicio.
No fue un partido más, quizás fue un partido entre dos equipos de bajo nivel, pero fue el más intenso que jamás disputó la Churrería, y el Quintáns lo sabía, las caras del final hablaban por si solas, las de los dos equipos.
Una vez en el vestuario, la rabia por la derrota era evidente, cada uno la disimuló como pudo, pero sin duda alguna, la intensidad, dedicación y tesón con la que nos empleamos nos hizo sentirnos inmensamente orgullosos.
Y es que la inercia nos lleva a la desgracia, pero no hay tiempo de lamentarse, es hora de desear que llegue el Koptel ya, y de cambiar el rumbo, sé que venceremos, porque simplemente es lo que vamos hacer. Es hora de cambiar la pasión por gloria.
Kisserman
Javileon, Kisserman, Pumar o el Kapi: todo entrega.
“No me gusta autodefinirme, prefiero que lo hagan los demás, de todas formas, aparte de ser la estrella del equipo (es broma!), como jugador intento dar lo mejor de mi mismo y motivarme lo máximo cada vez que salto a la pista.
Si me tengo que describir, no creo que sea un cero en nada, aunque tampoco soy ni un 8 en nada. Intento estar siempre bien colocado, jugar con “cojones”, y no me considero un “chupón”.
Evidentemente, para gustos colores, y la mayoría de la gente pensará que me columpio, pero creo que soy un buen pasador y creo que defiendo bien cuando quedamos en inferioridad, a pesar de los errores que cometo por la falta de actividad.
Como defecto, la forma física, las cervezas y las hamburguesas me están matando, la desesperación cuando veo que las cosas no funcionan, y el exceso de confianza en mis pases, que hace que no busque el pase más fácil. A partir de ahí, rajad todo lo que querais, que tendreis razón. XD.
Básicamente, soy un churrero de pro, con toda la filosofía y compromiso moral que ello implica.”
Si me tengo que describir, no creo que sea un cero en nada, aunque tampoco soy ni un 8 en nada. Intento estar siempre bien colocado, jugar con “cojones”, y no me considero un “chupón”.
Evidentemente, para gustos colores, y la mayoría de la gente pensará que me columpio, pero creo que soy un buen pasador y creo que defiendo bien cuando quedamos en inferioridad, a pesar de los errores que cometo por la falta de actividad.
Como defecto, la forma física, las cervezas y las hamburguesas me están matando, la desesperación cuando veo que las cosas no funcionan, y el exceso de confianza en mis pases, que hace que no busque el pase más fácil. A partir de ahí, rajad todo lo que querais, que tendreis razón. XD.
Básicamente, soy un churrero de pro, con toda la filosofía y compromiso moral que ello implica.”
By Kisserman
domingo, 9 de noviembre de 2008
EQUIPOS LIGA NEGREIRA 2008-2009
Aquí os cuelgo, agradeciendo el esfuerzo dedicado a Caribou, los equipos integrantes de la Liga Nicrariense 2008-2009.
LIGA DE FÚTBOL-SALA 2008/09
CONCELLO DE NEGREIRA
1ª DIVISIÓN
CONCELLO DE NEGREIRA
1ª DIVISIÓN
1. DON BUDI (AMES)
2. CAFETERÍA CIBRÁN (SANTIAGO)
3. O NOSO LAR (NEGREIRA)
4. IMPRENTA ARIGRAF (SANTIAGO)
5. MOBLES MOBEL / MUNDOVIVO (BRION)
6. A TABERNA DO PILLADO (BOIRO)
7. CAFÉ BAR MAYKA (NEGREIRA)
8. A DARSENA (MUROS)
9. AVICOLAS F.S. (SANTIAGO)
10. MAHIA MAROÑA SEGUROS (ROIS)
11. CERVECERÍA ESMORGA (VEDRA)
12. CAFÉ PUB COFEE (OROSO)
2ª DIVISIÓN
1. CONSTRUCCIÓNS QUINTÁNS (NEGREIRA)
2. KOPTEL (AMES)
3. CHURRERIA COMPOSTELA (SANTIAGO)
4. TECNOLOXIAS PLEXUS (SANTIAGO)
5. XALLAS-SAN MAMEDE (A BAÑA)
6. TRIKO (AMES)
7. LOS CALIS (NEGREIRA)
8. RAYOSIL (SANTIAGO)
9. ÑÚ TEAM (SANTIAGO)
10. MACBURGUERS (NEGREIRA)
11. BAR MUIÑO (A BAÑA)
12. CLUBE SORDOS COMPOSTELA (SANTIAGO)
1. CONSTRUCCIÓNS QUINTÁNS (NEGREIRA)
2. KOPTEL (AMES)
3. CHURRERIA COMPOSTELA (SANTIAGO)
4. TECNOLOXIAS PLEXUS (SANTIAGO)
5. XALLAS-SAN MAMEDE (A BAÑA)
6. TRIKO (AMES)
7. LOS CALIS (NEGREIRA)
8. RAYOSIL (SANTIAGO)
9. ÑÚ TEAM (SANTIAGO)
10. MACBURGUERS (NEGREIRA)
11. BAR MUIÑO (A BAÑA)
12. CLUBE SORDOS COMPOSTELA (SANTIAGO)
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